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En 1994 el Dr. Masaru Emoto tuvo la idea de observar agua congelada a través del microscopio esperando encontrar algo parecido a copos de nieve. Luego de un par de meses de ensayo y error su trabajo dio frutos. Hermosos y brillantes cristales en forma hexagonal emergieron de un mundo invisible. Posteriormente el Dr. Emoto y su equipo comenzaron a observar muestras de diferentes fuentes.

Del agua del grifo no obtuvieron imágenes de cristales hermosos y tampoco de los ríos y lagos cercanos a ciudades, al contrario de las muestras de agua de ríos y lagos alejadas del “desarrollo” urbano. El equipo siguió realizando observaciones exponiendo sus muestras a diferentes estímulos y diversas variantes, a algunas muestras se les leyeron cartas, a otras se les mostraron imágenes, a otras se les puso música y a las últimas se les expuso a oraciones y rezos.

El resultado fue que siempre se observaron formas hermosas en los cristales después de dar palabras, música, imágenes y oraciones “buenas” al agua. Por otra parte se observaron cristales desfigurados e irregulares cuando el agua fue expuesta a emociones contrarias o “malas”, en ambos casos el equipo nunca encontró cristales idénticos.

Los resultados de este interesante estudio fueron publicados en 1999 con el nombre de “Mensajes del agua 1” , en 2002 “Mensajes del agua 2”, en 2004 como “Mensajes del agua 3” y en 2008 como “Mensajes del agua 4”.

Este estudio nos invita a pensar que tal vez el propósito original de la creación es el encuentro con lo bello, como los griegos llegaron a comprenderlo y nos recuerda que, a pesar de que es muy fácil distraernos en lo cotidiano, es importante estar conscientes de nuestra vibración y sus efectos en nosotros y lo que nos rodea.

Como sabemos el setenta porciento del planeta y de nuestro cuerpo está formado por agua, por lo que este elemento es lo más esencial para la vida y deberíamos tener sumo cuidado y plena consciencia de las vibraciones a las que lo sometemos, llámese música, palabras, pensamientos, rezos u oraciones.

De acuerdo con el Dr. Emoto nosotros mismos podeos cambiar la composición del agua que consumimos y a la que nos exponemos emitiendo pensamientos fuertemente intencionados en amor y gratitud por lo que no resulta imposible pensar que si como seres humanos lográramos crear una conciencia colectiva que vibre en estas frecuencias nuestro planeta no sólo sería aun más hermoso sino también más pacifico y amoroso.

Si ha escuchado habar del Kybalion seguramente estará familiarizado con la frase “todo es mente, el universo es mental”, si todavía duda que sus pensamientos y sus palabras están de hecho impactando y modelando el mundo que le rodea, las fotografías de Emoto eliminarán cualquier duda al respecto.

Cristales expuestos a las palabras amor y gratitud

 

 

 

Cristal antes y después de ser expuesto al teléfono celular. Similares resultados se obtuvieron de la computadora, microondas y televisión
Muestras tomadas de la ciudad de Buenos Aires y Nueva York

 

 

 

 

 

 

Cristales expuestos a música gospel y cantos budistas

 

 

 

 

 

 

Agua de un lago antes y despues de oraciones y rezos

 

 

 

 

 

 

Agua expuesta a música "heavy metal" y a "Imagine" de los Beatles

 

 

 

 

 

 

Resultado de la palabra "bonita" y de la palabra "fea"

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